Adiós, una palabra que no fue pronunciada, solo te odio, te amo, y un te quiero como mucho. ¿Por qué de esa forma había de terminar? Quién sino más que situación como nuestra guía, transformó nuestras palabras y dejó que fluyéramos con ella, a su lado, tomados de sus frías y húmedas manos. Secando nuestras lágrimas para no generar la más mínima tristeza, ni hacer presencia de desorden.
Todo estaba calculado, dijo mi bella princesa mientras me veía de una manera tan simple, yo solo pude repetirle cuantas veces le deseaba fuera de allí, lo cuanto quiera verle muerta, sufriendo y llorando ante mí. No comprendo si fue por la misma vergüenza de ser humillado que dije esas palabras, o tan solo era yo mismo el que así anunciaba mi cruel venganza.
Bailaremos una noche de estas, sin música, ni melodías, sin más espectadores, solo con Luna y Sol oscureciendo el cielo con su danza. Cuando veas que mi rostro denote una sonrisa sabrás que el tiempo no volverá a seguir para ti, y que solamente yo avanzaré en mi camino. Pensamientos. Solo cosas que no iba a decirle en ese momento.
Yo, allí arrodillado como un pobre diablo, esperando que me atravesases el corazón, cosa que no hiciste, no sé porqué ni me interesa. Jugarás un poco más conmigo, he de creer eso, pero esta vez también haré eso contigo. Dos amantes, dos traidores y un solo tablero, con damas y caballeros de oro y plata, vestidos con un fiel acero. Quién será triunfante en esta jugada, por lo que a mí conviene seré yo, o tú, nadie sabe. Te despediré con un beso cuando te vea ya dormida por siempre en el suelo, no te pido que hagas algo si yo perezco, ya que muerto me encuentro.
~[//El caballero de la rosa oscura\\]~

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