Luz
de estrella.
Las escenas que andan
pasajeras en mi mente se palpan en mis manos, marcas del pasado que queman mi
futuro, un camino destrozado y otro completamente sano; ambos me esperan, ambos
quieren que tome una decisión, no sé por qué, ya no entiendo el porqué de estar
encerrado en cosas de vivir o morir, de querer ser algo o nadie; quizá no soy
de nuevo el niño de antes, tan solo quisiera correr sin problemas, arrancar de
mí toda responsabilidad y estar tranquilo.
Anda, cosas que se dicen
en la desesperación; no podría soltarme de un hermoso recuerdo que me formó en
dos años y que llegó en imagen hace no tanto, ¿qué haré? No se me permite ir
preguntándole eso a los demás, no debería dudar, no debería sentir nada. No
siento ya lágrimas en mis mejillas pero mis ojos queman de tanto dolor que
sueltan. Vamos de nuevo a la prisión de mi mente, quizá consiga algo allí.
Mi mente, laberinto que me aleja de todo y que a su vez me tortura con el mismo pensamiento. Basta ya. Ya no quiero seguir escuchándome, o escuchando a alguien más; harto me encuentro de que me vean de una manera débil y cobarde, me detengo, no sé lo que digo, nadie me ve de esa manera, son sólo las manos que me sostienen las que me quieren ayudar, y las palabras de sus dueños quienes me dicen algo, quizá me reclaman, quizá no, dejémoslo a un lado, es hora de que me lance al vacío.
Mi abismo, ahí nadie podrá
molestarme; ni los tontos, ni los recuerdos, ni siquiera mi futuro o la
elección que debía hacer hace mucho. No se va el sentimiento eso sí, mi corazón
sangra internamente, la muerte me acecha, la muerte me atrapa y me estrangula
hasta no poder respirar, hasta morir y revivirme de nuevo para soñar una vez
más la pesadilla. ¡Alto! Grito una y otra vez, me escapo del abismo, me alejo
de las manos, me voy a mis caminos, les dejo atrás mientras corro, veo una luz,
una esperanza, mi propio ser me llama, los labios de alguien impronunciable
casi rozan los míos; no busco a nadie, entonces, ¿por qué está ahí? No quiero
nada más que sonreír, más que hacer mi vida, más que ser feliz como desee.
Eso elijo, ser yo mismo y
tener una vida que seguir, alguien a quién hacer sonreír; es feliz debo
entenderlo, pero no es eso lo que busqué, destruí mi vida en segundos y mantuve
en mi mano mis errores desperdiciando mi mal sueño. Es suficiente de tanto
hablar, el recuerdo permanecerá, las imágenes se irán y yo podría quedarme
lamentándome por siempre, más no quiero que me veas de esa manera, no tú quién
me escucha, no tú quién ha logrado hacerme sonreír.
Chica del cabello
amarillo, oscuro claro en realidad, me has hecho pensar lo que ya sé, y tomar la
decisión que yo mismo me propuse aunque no te lo pidiese, aunque ni yo mismo la
buscase.

1 comentario:
WOOOOO me encanta la forma en que escribes la veradd te admiro mucho...estan super lindos tus escritos
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