Tragedia que parecía inminente.
Testigos aquellos que nos vieron a los dos unidos, por abrazos y simples besos en las mejillas. Verle feliz era mi pasión más grande, deseos de congelar el tiempo junto a ella era lo que más anhelaba. Lástima, no soy Dios alguno como para tener todos los poderes del universo, tras este pútrido sueño, esta historia con capítulos escritos en sangre, mi maldición marca pecho, espalda, mis gemidos de dolor se vuelven más grandes, la aguja del tiempo corre rápido, mi vida acaba.
Verle fue lo que me hizo seguir en este mundo, a esa dama reencarnación de una vieja amiga amada, que más no puedo decir, quise ser su guardián siendo rechazado de una manera cubierta por pena, vergüenza, tristeza. No me lamento, fue la decisión que ésta tomó, juré en secreto, en secreto que le haría sonreír por siempre. Tras una corrida de futuro y pasado, le conté todo aquello que sabía, de conocimientos su mente llené, con una tortura le encerré. No mal entienda hija de la Luna, jamás fue mi intención, intención que sus confusiones se apoderaran de su noble belleza. Le di el valor de seguir de una forma que aún no comprendo como usted hizo conmigo. Le hice reír cuando lloraba con una rosa, trate con todo y ahora estamos aquí.
Los dos abrazados por alguien que no existe, tras cadenas que pintan nuestro propio futuro, no obligados, más bien, decididos a ello. No quiero mucho más de usted, o tal vez sí y no lo admita, que mis labios y los suyos rozasen como así fue en su anterior vida, completaría con un final feliz este cuento de hadas. No lo pediré ya que usted negó eso en su entrada a mi vida. Me he de conformar con solo ver su tan hermoso rostro, será todo como deba ser, más bien, es más que suficiente.
Eran todos testigo de aquel entonces, lo que era tragedia estaba por comenzar, que más si todos somos simples títeres en este mundo manipulado tras un sueños inexistente. Despertaremos algún día quizá, este cuento de héroes no acaba tan fácilmente, lo trágico es felicidad, la felicidad es trágica. Todo unido por un lazo que nos tiene a todos atados.