jueves, 30 de mayo de 2013

Sonrisa cálida



-Sonrisa cálida-

Me quedé perplejo, atónito por lo hermosa que estaba. Acerqué mis manos a las suyas, les tomé y no pude evitar el atraerle a mí. Decirle al oído que sí, estaba realmente hermosa, que su aroma era cautivante para mí. No podía dejar de verle, de sonreír conforme los minutos pasaban, detallar cada parte de su vestido, sentirlo junto con su piel mientras me abrazaba. 

Mis labios se acercaban a los suyos lentamente, y ella, algo sonrojada, veía a un lado mientras intentaba ocultar su sonrisa, una sonrisa que hice más grande una vez apoyé mi frente contra la suya, y le dije, que quería verle, y amar más el cómo sonríe a mi lado. Qué tierna dama, que dulce sensación esta, que hermosa sonrisa la que cargaba. Y yo era culpable, culpable de ello, y de despeinarle mientras deslizaba mis dedos por su cabello, mientras besaba su mejilla suavemente, y nos quedábamos muy abrazados. Ella, siempre tan hermosa incluso aunque juegue con su cabello.