-Para mi señorita. Sólo para ella, mi Sinaí-
Verte, sentirte, amarte.
Todo se ha vuelto parte de mi vida, de mi día a día a tu lado, cada decisión
que tan feliz os hace, cada deseo que se vuelve una realidad más, cada parte de
todo, de todo lo que nos hace ser tú y yo, siempre tú y yo.
Te relataré hoy, mañana,
eternamente lo que es amarte, lo que es enamorarme de ti, lo que siento al
sentirte, te lo diré todo, no sólo a escritos y palabras, ni a cantos y
reacciones. Dejaré que me leas con cada acción, con cada respirar, cada que mi
mano tiemble ante tu piel, cada que mi piel bese a la tuya y yo me pierda
siendo tuyo.