viernes, 10 de junio de 2011

Tiempo. Antañas acciones torturantes.

Tiempo, máquina asesina, obsesión oculta, maldición continua. Siempre, desde muy antaño he querido regresar sobre mis pasos, lograr que alguien jamás muera, que mi dama nunca llore, mi hermana crezca con placer, sin miedo, ni vergüenza. Boca tras boca han dicho lo mismo, volver por ese camino que yace bajo las lágrimas del cielo, no puede ser posible, todos hemos quedado tan atrapados en nuestra red de esperanza falsa. Es normal, decaer y luego subir la cabeza, quedar tendidos de una mano antes de resbalar al abismo del cual todos nacimos. Constantemente odio eso.

Miedo, único que tengo de que mis errores continúen dañando, para muchos así es, seremos quizá un solo destino marcado de tragedia.

Ver a esas personas que jamás debieron lamentarse conmigo, me siento un estúpido caballero, alguien que por defender a destruido miles de corazones diamantinos. Una forma, solo una se debe encontrar para reparar todo. Me confundo en el trayecto para descifrarla, paso de buscar lo que me tiene torturado, oculto todo en una caja dañada, llena de golpes la cual antes denominaba como corazón.

Te veo mi pequeña, sola, allí, aferrada a mis sombras. No debe ser así, debes estar en la luz, fuera de mi alcance, sin embargo, admito que no es lo que quiero, tenerte en mis brazos, cuidarte, protegerte de mí, es lo que más anhelo. Palabras tras palabras, solo sé decir tonterías, me pierdo en el camino lento hasta mi muerte, esquivándola sin pena. No me avergüenza decir que he pensado en jamás seguir avanzando, más no puedo, mi deber está con los que por mi culpa ya no son iguales a como antes.

Mis lágrimas se han secado, pero eso no me impide llorar. Dolor, agonía, cosas que han moldeado mi mente paso a paso. Me he quedado varado, en mi pequeña isla, solo, como más me gusta, siento que toman de mi mano, pero no veo a nadie, me pregunto por qué es así. Mi forma de ser, estoy tras una coraza, no quiero que nadie me toque, pero tengo a todos encerrados en mi mundo. Maldigo mi forma de ser, mis cadenas lastiman a quienes mantengo, pero me hieren si les libero. No sé que hacer, no sé que pensar, no importa cuanto intente, no puedo dormir. Mi boca se mueve cuando mis ojos se cierran sin darme cuenta, pide ayuda en silencio.

Quisiera regresar en el tiempo a cuando era solo un niño pequeño, reparar todo con pega o cinta adhesiva, seguir escribiendo en mi hoja de papel de fantasías, lograr terminar este falso cuento.


Ayuda Blog