jueves, 3 de febrero de 2011

Barrera.

Esa barrera de viento, fuego, cristal y acero, que me retiene del mundo, que me protege de los golpes, que me asume en mi miedo. No quiero romperla, pero libre de ella deseo estar, sentirme real y no un simple experimento. Pero no puedo, es una lastima, mis ataduras me prohiben moverme y mi tan profundo sueño me deja sin energías. Soy un simple cuerpo sin alma y sin deseos, no los necesito, tal vez los repelo, me interesa poco lo que les aleja de mí, aunque puede ser que mucho me interese pero admitirlo es algo que no deseo. Desear ser deseado, desear no tener deseos, asfixiarme en mis sentimientos. Son cosas que aún no comprendo.

Levanto mi mano como puedo, abro mis parpados para intentar ver algo, lo noto. Es solo una barrera que me separa del mundo, una que he logrado por fin tocar. Veo seres extraños, los tan maravillosos entes, o algo más quizás, unos seres de capa negra que me ven como un juguete. Indefenso, no puedo hacer nada, solo quedarme flotando en mi cristal rodeado por mi oscuridad, mis sueños, mis falsas emociones y tratando de sonreír aunque ya nadie lo note.

Puedo verla, mi tan amada barrera, la que me separa del mundo, la que me hace ser inexistentemente real.

~[//El caballero de la rosa oscura\\]~

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